ESPECIAL RUMBO A PERUMIN

44 | Rumbo a PERUMIN presas generen políticas de responsabilidad social y transparenten sus procedimientos, de manera tal que la población se sienta confiada ante cualquier intervención. La UNSA trabaja para generar transparencia y confianza en cuanto a la responsabilidad social que compete a las empresas, y también para que esta responsabilidad sea integralmente orientada al bien común. En el caso peruano, la tarea se dificulta porque hay ausentismo del Estado, informalidad en el territorio, conflictos por reclamos sustantivos, y problemas tangibles con relación al uso del agua y del suelo en la gestión ambiental. Consideramos, por tanto, que el reto amerita trabajar en alianza estratégica con el propio Estado, la empresa, la academia y la comunidad local. Del mismo modo, muchos de los conflictos que se dan entre las comunidades y el sector minero se generan porque las poblaciones no ven un retorno inmediato. Nuestro planteamiento es que la inversión pública —sin descuidar las actividades relacionadas a educación, a salud, a vivienda, a propiedad— debe orientarse hacia las actividades productivas. Con la participación del Estado, la empresa privada y la academia deben generar innovaciones y desarrollo tecnológico, pues no existe progreso posible para un país que no invierte en ciencia y tecnología. En tal sentido, la UNSA se compromete a ser parte activa de los consensos en torno a los objetivos de desarrollo sostenible. Con el tiempo, esperamos que las intervenciones del Centro para la Capacitación y Manejo de la Resolución de Conflictos sobre Recursos Naturales se hagan extensivas a otras regiones del sur del país, con el fin de evitar la confrontación, mejorar el clima de diálogo, prevenir conflictos y dar cumplimiento a los acuerdos existentes. Todos estamos llamados a ofrecer nuestro aporte en el objetivo común de lograr la sostenibilidad de las actividades vinculadas a la extracción de recursos naturales”.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTM0Mzk2